[Artículos Teosóficos]
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La primera idea trata de la existencia de una gran Causa, llamada la Causa de la Sublime Perfección y de la Hermandad Universal. Esta radica en la unidad esencial de la raza humana y es una posibilidad porque la sublimidad en la perfección y la efectiva realización de la hermandad en cada plano del ser, son una y la misma cosa. Todo esfuerzo de los Rosacruces, Místicos, Masones e Iniciados, se dirigen a evocar en los corazones y en las mentes de los seres humanos, el Orden de la Sublime Perfección. La segunda idea considera al individuo como un ser que puede elevarse hasta llegar a la perfección, convirtiéndose en un Dios, porque él mismo es un Dios encarnado. Sin duda, Jesús tenía en mente tal doctrina cuando dijo que debemos ser perfectos como lo es el padre en el cielo. Esta es la idea de la perfectabilidad humana, capaz de destruir la horrible doctrina del inherente pecado original que ha encadenado y oprimido a las naciones cristianas por muchos siglos. La tercera idea es la ilustración, la prueba y el elevado resultado de las antecedentes. Según ésta los Maestros, los que han alcanzado el máximo grado posible de perfección en este período evolutivo y en este sistema solar, son hechos vivientes y verdaderos y no frías abstracciones lejanas. Ellos son seres humanos vivos, como a menudo decía nuestra querida H.P.B., según la cual una sombra de miseria envolverá a los que dicen que no eran hechos reales y afirman: “los Maestros no descienden a este nuestro plano.” Los Maestros, como hechos vivientes e ideales elevados, llenarán el alma de esperanza, ayudando a todos los que deseen elevar a la raza humana. No olvidemos estas tres grandes ideas. —William Q Judge Irish Theosophist, Febrero, 1895
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